La historia de la Institución Universitaria Colegio Mayor de Antioquia inicia en 1945, cuando bajo la presidencia de Alberto Lleras Camargo se promulgó la Ley 48, mediante la cual se crearon los Colegios Mayores de Cultura Femenina en Colombia, como una apuesta por ampliar el acceso de las mujeres a la educación superior.
El Ministro Germán Arciniegas encomendó a la pedagoga Teresa Santamaría de González la dirección de esta nueva institución educativa, quien junto a destacados profesionales de la época lideró la construcción académica y administrativa del proyecto.
La Institución comenzó a funcionar en Medellín en una antigua casona ubicada en la calle Caracas con Venezuela y posteriormente ocupó diferentes sedes en sectores como Perú, Parque Bolívar, Maracaibo, La Playa, Venezuela y Carabobo.
Durante sus primeros años se crearon programas como Secretariado, Letras, Orientación Familiar, Técnicas de Laboratorio, Bibliotecología, Periodismo y Delineantes de Arquitectura, convirtiéndose en una institución pionera en la formación profesional femenina en Antioquia.
Con el propósito de ampliar las oportunidades de formación para las mujeres, se abrió la Escuela de Auxiliares de Cirugía, creada por iniciativa de médicos que identificaron la necesidad de personal especializado en esta área. Este programa funcionó hasta 1952.
Se creó la Escuela de Orientación Familiar, programa que posteriormente daría origen a Promoción Social.
Ese mismo periodo también vio nacer la Sección de Bachillerato, que funcionó hasta 1964 y posteriormente dio paso al Liceo Nacional Femenino Javiera Londoño.
En 1958, mediante la Resolución 32009 del Ministerio de Educación Nacional, se reglamentó oficialmente el funcionamiento de los Institutos de Orientación Familiar en los Colegios Mayores de Cultura Femenina.
Se abrió la Escuela de Laboratorio Clínico, programa que posteriormente evolucionó a Bacteriología y Laboratorio Clínico, consolidándose como una de las áreas académicas más representativas de la Institución y que hoy continúa desarrollándose a nivel profesional.
La Institución inició los cursos de extensión orientados a las artes y la cultura, fortaleciendo su visión humanista y formativa.
Como parte de esta apuesta se creó la Escuela de Arte Dramático, dirigida por el español Fausto Cabrera, donde se impartían clases de ballet, baile español y actividades culturales con figuras nacionales e internacionales de la poesía y la literatura.
Para esta época, el Colegio Mayor de la Cultura Femenina de Antioquia ya era reconocido como una institución dedicada a ofrecer educación universitaria a las mujeres en áreas de ciencias, letras, artes y estudios sociales.
Ese mismo año se aprobaron oficialmente los programas académicos de los Institutos de Orientación Familiar mediante la Resolución No. 3556.
La Institución contaba entonces con escuelas de:
Debido al incremento permanente en el número de estudiantes y programas académicos, se autorizó la compra de un edificio con mayor capacidad que permitiera responder a las necesidades de expansión institucional.
El 16 de junio de 1969 el Gobierno Nacional adquirió las instalaciones que anteriormente ocupaba la Facultad de Química de la Universidad de Antioquia, en el sector de Robledo.
En 1970 estas instalaciones fueron entregadas al Colegio Mayor de Antioquia, convirtiéndose desde entonces en la sede principal de la Institución.
Este espacio alberga importantes obras artísticas de maestros como Pedro Nel Gómez y León Posada, quien además fue docente de la Institución.
Se creó la carrera de Guías Locales, programa que posteriormente dio origen a la Escuela de Administración Turística, fortaleciendo la formación en uno de los sectores estratégicos para el desarrollo regional.
Después de más de 30 años de liderazgo, Teresa Santamaría de González entregó la rectoría a Lucía Duque de Vargas.
Durante esta nueva etapa se impulsó el fortalecimiento académico y la transformación de programas de nivel medio hacia programas universitarios.
En 1976 el Colegio Mayor de Antioquia adquirió el carácter de Institución Tecnológica y, posteriormente, en 1980, recibió oficialmente la denominación de Institución Universitaria, consolidando así una nueva etapa de crecimiento académico y administrativo.
Se creó el programa de Tecnología en Promoción Social, fortaleciendo la formación orientada al desarrollo humano y social.
En 1988, mediante el Decreto Nacional No. 758, la Institución obtuvo el carácter de establecimiento público.
Posteriormente, en 1989, mediante el Decreto Nacional No. 2734, adoptó oficialmente el nombre de Institución Universitaria Colegio Mayor de Antioquia, denominación que mantiene actualmente.
Este cambio permitió ampliar la oferta académica y consolidar nuevas posibilidades de formación técnica, tecnológica y profesional.
La doctora Ana Lucía Hincapié Flórez asumió la rectoría de la Institución, impulsando importantes procesos de modernización académica.
Ese mismo año se aprobó el primer posgrado de Colmayor: la Especialización en Aseguramiento de la Calidad Microbiológica de Alimentos.
También se creó el programa de Tecnología en Citohistología, respondiendo a necesidades específicas del sector salud.
Mediante el Acuerdo Municipal No. 049, la Institución Universitaria Colegio Mayor de Antioquia se consolidó como establecimiento público autónomo adscrito al Municipio de Medellín.
Esta autonomía fortaleció su capacidad administrativa, financiera y académica, permitiendo una mayor articulación con el desarrollo local y regional.
La Institución dio apertura al programa de Arquitectura, consolidando una tradición histórica en el campo del diseño, el urbanismo y la construcción iniciada décadas atrás con los programas de Delineantes de Arquitectura.
Uno de los hitos más importantes de la historia reciente de Colmayor fue la obtención de la Acreditación Institucional en Alta Calidad otorgada por el Ministerio de Educación Nacional.
Este reconocimiento ratificó la excelencia académica, administrativa y humana de la Institución y marcó el inicio de una nueva etapa de crecimiento y fortalecimiento institucional.
Durante estos años, Colmayor amplió significativamente su oferta académica, pasando de 19 a 35 programas, incluyendo:
Asimismo, se fortalecieron los procesos de investigación, innovación, bienestar institucional y modernización administrativa y tecnológica.
En este periodo también se consolidaron las cuatro facultades actuales:
Hoy, la Institución Universitaria Colegio Mayor de Antioquia celebra 80 años de historia como una institución pública comprometida con la educación de calidad, la inclusión, la transformación social y el desarrollo del territorio.
Más que una institución de educación superior, Colmayor representa una comunidad construida desde el conocimiento, la calidad humana y la convicción de que la educación transforma vidas y abre oportunidades para las nuevas generaciones.