InicioActualidadNoticiasSGIEficiencia energética, nuestro compromiso frente al fenómeno de El Niño

Eficiencia energética, nuestro compromiso frente al fenómeno de El Niño

En respuesta a las alertas emitidas por el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible sobre los posibles efectos del fenómeno climático de El Niño durante el segundo semestre de 2026, Colmayor reafirma su compromiso con la sostenibilidad ambiental y la gestión responsable de los recursos. El Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (IDEAM) ha confirmado una probabilidad del 82% de que este fenómeno se presente en 2026, con proyecciones de consolidarse hacia finales de año, lo que generará condiciones de estrés hídrico, aumento de temperaturas y mayor consumo energético en hogares, comercios, instituciones e industrias. 

En este contexto, la eficiencia energética se convierte en una herramienta fundamental para mitigar impactos ambientales y contribuir a la resiliencia territorial.

El fenómeno de El Niño traerá consigo incrementos significativos en el uso de equipos de climatización y refrigeración, tanto en nuestras instalaciones académicas como en los espacios administrativos. Se proyecta un aumento considerable en la demanda de energía eléctrica, lo que no solo impactará nuestros costos operacionales, sino que también que incrementará la presión sobre los sistemas de generación hidroeléctrica del país. 

Por esta razón, desde el Sistema de Gestión Ambiental hacemos un llamado urgente a toda la comunidad institucional para adoptar prácticas de ahorro y uso eficiente de energía en todas nuestras actividades.

Invitamos a estudiantes, docentes y personal administrativo a implementar las siguientes medidas inmediatas:

  • Optimizar el uso de sistemas de climatización manteniendo temperaturas moderadas (22-24°C) y asegurar que puertas y ventanas estén cerradas en espacios acondicionados.
  • Apagar luces en espacios no utilizados, desconectar equipos de cómputo y aparatos electrónicos que no se estén utilizando.
  • Maximizar el aprovechamiento de luz natural en oficinas y aulas, no encendiendo luces innecesariamente.

La eficiencia energética no es solo una responsabilidad institucional, sino un compromiso ético con las futuras generaciones y con la estabilidad ambiental de nuestro territorio. Cada kilovatio-hora ahorrado representa una contribución directa a la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero y a la preservación de nuestros recursos hídricos.