LUMBALGIA

Generalmente, las personas más jóvenes (de 30 a 60 años) son más propensas a experimentar dolores de espalda por una distensión muscular lumbar o surgida del espacio intervertebral mismo (p.ej., una hernia discal lumbar o la discartrosis).

Posibles causas: distensión muscular

Una de las causas más comunes de la lumbalgia aguda es la distensión de un ligamento o de un músculo de la espalda. Al levantar algo pesado, torcerse o realizar un movimiento brusco, puede producir un estiramiento de los músculos o ligamentos o provocar desgarros microscópicos.

El grado de dolor por una distensión muscular lumbar puede variar de una molestia leve a un dolor fuerte e incapacitante, según el grado de la distensión y de los espasmos musculares lumbares provocados por la lesión. Las distensiones de la espalda con frecuencia se curan por sí solos, con la ayuda de alguna combinación de descanso, aplicación de hielo o de calor, antiinflamatorios, estiramientos leves y progresivos y ejercicios para la parte inferior de la espalda.

Síntomas: lumbalgia que baja hasta la nalga, la pierna y el pie (la ciática)
La ciática puede incluir cualquier combinación de los siguientes síntomas:

  • El dolor generalmente es persistente (en vez de un dolor que se recrudece por unos días o semanas y luego disminuye).
  • El dolor puede ser peor en la pierna y el pie que en la parte inferior de la espalda.
  • Generalmente se siente en una sola nalga o una sola pierna.
  • El dolor generalmente empeora después de estar sentado o de estar de pie por mucho tiempo, aliviándose en cierta medida al caminar.
  • Es un dolor más fuerte (ardor, hormigueo) en vez de un dolor sordo
  • Puede ser acompañado por debilidad, adormecimiento o dificultad para mover la pierna o el pie.

Causa frecuente: hernia discal lumbar

Se entiende por ciática los síntomas causados cuando una raíz nerviosa de la columna lumbar es comprimida, causando dolor y adormecimiento que pasan por el nervio ciático mayor que provee de nervios a las nalgas, las piernas y los pies. En adultos más jóvenes, la ciática puede tener como causa una gran diversidad de afecciones, siendo la más común una hernia discal lumbar (también puede ser causada por la discartrosis, la espondilolistesis ístmica u otras afecciones).

Síntomas: lumbalgia crónica que se recrudece con ciertas posiciones y movimientos
Entre los síntomas pueden encontrarse cualquier combinación de los siguientes:

  • Lumbalgia leve persistente, interrumpida por ataques de dolores fuertes o espasmos musculares de unos días a varios meses de duración.
  • Dolor crónico que puede ser de molesto a grave.
  • Dolor de espalda que empeora al sentarse.
  • Al caminar, o hasta al correr, puede sentirse mejor de lo que se siente al sentarse o al estar de pie.
  • Dolor que se alivia con frecuentes cambios de posición.

Causa frecuente: discartrosis

La discartrosis lumbar puede afectar a pacientes de tan solo 20 años de edad. Cuando los discos intervertebrales lumbares empiezan a deteriorarse, el disco dañado puede causar no solo inflamación sino también una leve inestabilidad de la parte inferior de la espalda, provocando así dolores, espasmos musculares y, a veces, la ciática. La discartrosis es una afección común y con frecuencia se trata con éxito.

Síntomas: dolor sordo en el interior de la parte inferior de la espalda que empeora al estar de pie o al caminar


Entre los síntomas pueden encontrarse cualquier combinación de los siguientes:

  • Dolor que se irradia hacia las nalgas y la cara posterior de los muslos (también denominado ciática o dolor radicular).
  • Dolor que empeora al inclinarse hacia atrás.
  • Dolor que se alivia al sentarse, especialmente al sentarse en una posición de inclinación hacia atrás.
  • Sensación de cansancio en las piernas y, posiblemente, adormecimiento u hormigueo en las piernas, especialmente después de caminar.
  • Músculos isquiotibiales tensos, haciendo que sea difícil tocar los dedos del pie.

Posible causa: espondilolistesis ístmica

Se entiende por espondilolistesis ístmica el deslizamiento hacia adelante de una vértebra de la parte inferior de la espalda por encima del espacio intervertebral vecino inferior. Es más frecuente al nivel L5-S1 y puede causar la lumbalgia debido a la inestabilidad y un dolor de raíz nerviosa por compresión de la raíz nerviosa. La fractura ocurre durante la niñez, pero normalmente no causa mucho dolor hasta la edad adulta.

El tratamiento para la lumbalgia depende de los antecedentes del paciente y de la gravedad del dolor. La gran mayoría de los casos de la lumbalgia se curan dentro de seis semanas sin cirugía y los ejercicios para la lumbalgia son, casi siempre, parte del plan de tratamiento.

Si el dolor persiste o empeora, se pueden recomendar procedimientos quirúrgicos o diagnósticos más avanzados.

  • Descanso. Dejar de realizar actividades durante unos días permite que los tejidos lesionados, y hasta las raíces nerviosas, empiecen a curarse, lo que a su vez puede servir para aliviar la lumbalgia. Sin embargo, descansar por más de unos pocos días puede conllevar una debilitación de los músculos, y los músculos débiles pueden tener dificultades para apoyar la columna adecuadamente. Los pacientes que no hacen ejercicio regular para hacerse más fuertes y flexibles son más propensos a experimentar una lumbalgia recurrente o prolongada.
  • Compresas de calor y hielo facilitan el alivio de la mayoría de los casos de lumbalgia al reducir la inflamación. Muchas veces los pacientes utilizan el hielo, pero algunos prefieren el calor. Se puede alternar entre los dos.
  • Medicamentos. Estos deben ser evaluados por un médico.
  • Ejercicios para la lumbalgia. El ejercicio es un elemento clave en casi todo plan de tratamiento de la lumbalgia. Sin importar si el tratamiento se realiza en casa o con un profesional de salud vertebral, como un fisioterapeuta, un quiropráctico, o un médico especialista en medicina física y rehabilitación, un plan generalmente comprenderá tres componentes: acondicionamiento aeróbico, ejercicios de estiramiento y ejercicios de fortalecimiento.         Es mejor hacer los ejercicios como parte de un programa controlado y progresivo, con el objetivo de lograr tener una columna más fuerte y flexible.
  • Ejercicios aeróbicos de bajo impacto. Además de ejercicios específicos para la parte inferior de la espalda, cualquier ejercicio aeróbico de bajo impacto, como caminar, es en muchos casos un ejercicio ideal para la parte inferior de la espalda, porque potencia el transporte del oxígeno a las partes blandas de la espalda para acelerar su curación. Nadar o hacer ejercicios aeróbicos acuáticos tienen el mismo efecto y representan opciones excelentes si le duele demasiado caminar.
  • Los ajustes quiroprácticos (también conocidos como la manipulación quiropráctica) pueden servir para mejorar el funcionamiento de la columna al reducir el dolor e inflamación para mejorar la amplitud de movimiento y el funcionamiento físico.

Lo anterior no es una lista exhaustiva de todos los posibles tratamientos de la lumbalgia, pero sí incluye los tratamientos más comunes. Es aconsejable que los pacientes busquen un diagnóstico de su médico de atención primaria, un quiropráctico o un especialista en salud vertebral (como un médico especialista en medicina física y rehabilitación) para determinar la causa de fondo de su lumbalgia y buscar el tratamiento adecuado.

Fuentes

https://www.spine-health.com/espanol/lumbalgia/sintomas-y-causas-de-la-lumbalgia
https://www.spine-health.com/espanol/lumbalgia/tratamiento-de-la-lumbalgia

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