Colmayor recibe patente por una innovación que transforma residuos de construcción en nuevas posibilidades
La Superintendencia de Industria y Comercio concedió a la Institución una patente desarrollada por el profesor Hernán Darío Cañola, que propone el aprovechamiento de residuos de construcción y demolición para la elaboración de elementos decorativos, arquitectónicos y de mobiliario. El logro fortalece la investigación, la innovación y la apuesta institucional por la sostenibilidad.
La Institución Universitaria Colegio Mayor de Antioquia (IUCMA – COLMAYOR) suma un nuevo hito a su trayectoria en investigación e innovación con la concesión de una patente por parte de la Superintendencia de Industria y Comercio (SIC), correspondiente al desarrollo de una alternativa para el aprovechamiento de residuos provenientes de actividades de construcción y demolición (RCD).
La patente fue otorgada mediante la Resolución N.° 74230 del 16 de septiembre de 2026, tiene como titular a la Institución y reconoce como inventor al profesor Hernán Darío Cañola, de la Facultad de Arquitectura e Ingeniería. La protección vía propiedad industrial, tiene vigencia hasta el 12 de mayo de 2042, y representa un resultado concreto de la capacidad de Colmayor para generar conocimiento, desarrollar soluciones frente a problemáticas del entorno y llevar los resultados de la investigación hacia procesos de innovación y protección de la propiedad intelectual.
De residuos a nuevos materiales
La invención parte de una problemática asociada a la generación y acumulación de residuos de construcción y demolición. Materiales como concreto, mortero, cerámicos y otros elementos derivados de obras, remodelaciones o demoliciones pueden convertirse en residuos, pese a que algunos tienen posibilidades de ser recuperados y aprovechados.
Frente a este desafío, la investigación desarrolló una alternativa para seleccionar y procesar estos residuos, transformándolos en una mezcla que puede ser moldeada y utilizada en la elaboración de nuevos productos, particularmente elementos decorativos, arquitectónicos y de mobiliario.
La SIC reconoció que el desarrollo cumple con los requisitos de novedad, nivel inventivo y aplicación industrial, condiciones que sustentan la concesión de la patente y más que plantear únicamente una nueva aplicación para determinados materiales, la investigación propone un proceso, que pretende entender la aplicación sostenible de los residuos de construcción, y aquello que inicialmente puede considerarse un desecho, pueda convertirse en materia prima para nuevos procesos productivos.
Un aporte a la economía circular y la sostenibilidad
Uno de los principales aportes de esta invención está relacionado con el aprovechamiento y reutilización de materiales provenientes de la construcción, lo que puede contribuir a disminuir la dependencia de materias primas convencionales para determinadas aplicaciones y favorecer la protección de zonas asociadas a la extracción de recursos pétreos.
En este sentido, el desarrollo se relaciona con principios de economía circular y sostenibilidad, al buscar que materiales que han cumplido una primera función puedan reincorporarse a nuevos procesos y adquirir una segunda oportunidad de uso.
Este enfoque permite, además, continuar explorando soluciones desde la academia, para uno de los desafíos asociados al crecimiento de las actividades constructivas: encontrar alternativas para el manejo y aprovechamiento de los residuos que generan.
Un logro que fortalece la investigación institucional
Para Colmayor, la obtención de esta patente constituye un hito institucional, porque evidencia la capacidad de la investigación universitaria para avanzar desde la identificación de una problemática y el desarrollo de conocimiento hasta la creación de una invención reconocida y protegida mediante propiedad industrial.
El proceso contó con el acompañamiento del área de Propiedad Intelectual del Programa de Emprendimiento, Innovación y Transferencia Tecnológica, adscrito a la Vicerrectoría de Investigación y Extensión, responsable de acompañar la gestión de los procesos relacionados con la protección de los resultados de investigación.
Además de fortalecer la cultura institucional de investigación e innovación, este logro abre posibilidades para la generación de alianzas estratégicas con instituciones, empresas y entidades del Estado, así como para continuar posicionando a la Institución en escenarios relacionados con la innovación y el liderazgo científico.
Una patente con potencial para seguir investigando
La concesión de la patente proporciona un marco de protección para la tecnología desarrollada y establece un horizonte para continuar explorando sus posibilidades. A partir de ella pueden desarrollarse nuevas investigaciones, prototipos, aplicaciones y procesos de transferencia de conocimiento, así como estudios orientados a ampliar el aprovechamiento de materiales reciclados en los campos de la construcción, la arquitectura y el diseño.
La protección no determina por sí misma, cuál será el futuro comercial de la invención, pero sí ofrece una base para que la Institución pueda explorar oportunidades de aplicación, transferencia y articulación con diferentes actores, de acuerdo con sus estrategias y capacidades.
Asimismo, este resultado puede convertirse en un referente para estudiantes, docentes e investigadores y propiciar nuevos trabajos de grado, proyectos académicos y líneas de investigación alrededor de los materiales, la construcción sostenible, la innovación y la economía circular.
Colmayor cuenta así con un nuevo ejemplo de cómo la investigación puede trascender las aulas, responder a necesidades reales y convertirse en soluciones con potencial de impacto.















