El proceso también incluyó el reconocimiento e identificación de diferentes especies maderables, el análisis de sus propiedades físicas y mecánicas, así como la evaluación de su comportamiento estructural. Estas actividades permitieron comprender la importancia de seleccionar adecuadamente los materiales en función de las necesidades y exigencias de cada proyecto constructivo.
Asimismo, los estudiantes aplicaron criterios de diseño relacionados con la resistencia, estabilidad y funcionalidad de las estructuras, incorporando distintos sistemas de conexiones mecánicas para garantizar una adecuada transferencia de cargas y un óptimo desempeño estructural.
Como resultado, se construyó mobiliario estructural destinado a mejorar diferentes espacios de la Institución, generando un beneficio tangible para la comunidad académica y evidenciando el impacto que puede tener el aprendizaje basado en proyectos.
Esta experiencia refleja el compromiso de Colmayor con una educación de calidad, enfocada en la innovación, la sostenibilidad y el aprendizaje aplicado. A través de este tipo de iniciativas, la Institución continúa promoviendo el uso responsable de los recursos, la apropiación de tecnologías constructivas modernas y la formación de profesionales capaces de responder a los desafíos actuales del sector de la construcción.